DENOMINACION DE ORIGEN DEHESA DE
EXTREMADURA
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DENOMINACION DE ORIGEN
PROTEGIDA
Hoy en día son conocidos y respetados los
jamones amparados por la Denominación de
Origen "Dehesa de Extremadura" en el sector
de la distribución comercial, superando en
determinados momentos la demanda de
productos a la oferta. Pero es que además el
reconocimiento ha llegado también de
críticos gastronómicos y afamados cocineros
que han ensalzado las cualidades de los
jamones ibéricos de raza pura.
ES MUY SANO
CONSUMIR PRODUCTOS DEL CERDO IBERICO DE
BELLOTA
Según estudios contrastados científicamente,
los productos del cerdo ibérico de bellota,
gracias a la composición de ácidos grasos
mono insaturados y otros compuestos que
aporta la raza y el sistema de cría y
engorde, no sólo no aumentan el colesterol
sino que disminuyen la tasa de colesterol
perjudicial para el organismo. Al consumir
un jamón con Denominación de Origen “DEHESA
DE EXTREMADURA “, además de degustar un
alimento sano, estamos colaborando con la
conservación de un ecosistema único en el
mundo: LA DEHESA
EL
JAMÓN IBÉRICO DE BELLOTA ES, SIN DUDA, EL
MEJOR JAMÓN CURADO DEL MUNDO.
Los factores que
determinan la calidad excepcional del jamón
ibérico son:
-una raza única -el cerdo ibérico- distinta
a la del cerdo común
-su alimentación, a base de bellotas y ese
andar comiendo que hace que críen menos
grasas
Superficiales y más grasas entreveradas. |
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-el microclima y
ecosistema de la dehesa
-una elaboración artesanal, donde la calidad
del curado en secaderos naturales es
Determinante.
Extremadura, con cerca de un millón de
hectáreas de dehesa constituye un paraíso
ecológico, al contar con uno de los
ecosistemas mejor conservados de Europa,
donde conviven, de forma armoniosa, especies
ganaderas (cerdo ibérico, oveja merina,
vacuno retinto,… ) con fauna silvestre
(águila real, águila imperial, nutria,
jabalí, ciervo,…) que encuentran en la
dehesa un auténtico refugio natural que no
ha variado con el paso de los siglos. |
CALIDAD CERTIFICADA Y
GARANTIZADA
La certificación de un producto implica un trabajo
integral desde el principio hasta el final: desde el
control del cerdo en las dehesas, pasando por el control
en matadero, control en secadero y bodega de los jamones
y paletas y hasta el control del producto final
rubricado con la colocación de la contraetiqueta del
Consejo. Todos estos pasos (cerdo por cerdo, pieza por
pieza) son realizados por los inspectores de los
servicios técnicos del Consejo Regulador, avalando así
un sistema de control estricto con una trazabilidad
garantizada.
Es indispensable que, tanto la explotación como el
matadero, y secadero-bodega estén en la Comunidad
Autónoma de Extremadura, lo que permite realizar un
control más estricto si cabe, a pesar de la extensión
geográfica de la misma. Podemos clasificar el control en
tres fases fundamentales: Control de campo, Control del
proceso de elaboración y Control del Producto final.
EL PROCESO DE CURACION Y
MADURACION DEL JAMON
En el proceso de curación hay tres factores que se unen
para conseguir la perfecta
Maduración de los jamones: El legado histórico de una
tradición artesanal, las nuevas
Innovaciones técnicas y una climatología idónea.
Inviernos fríos y secos y veranos
Suaves y cortos son los aliados perfectos para que en
este proceso cada jamón
Desarrolle su especial aroma.
¿Cómo se elabora el jamón?
Después que los cerdos han sido sacrificados, los
jamones y paletillas se salan. Permanecerán
en sal entre 30 y 60 días, luego pasarán a los secaderos
naturales, en donde adquirirán su
Sabor y aromas característicos. Esto es lo que se llama
el proceso de curación y maduración y
Consta de 5 fases.
1. Salazón: Tiene por
finalidad la incorporación de la sal marina a la masa
muscular,
favoreciendo la deshidratación de las extremidades del
cerdo y su perfecta conservación. La
duración aproximada en la sal es de un día por kilo de
peso, permaneciendo a una temperatura
de entre 1º y 5 º C y humedades relativas en torno al
80-90 %.
2. Lavado: Terminada la
salazón, se lavan las piezas en agua templada para
eliminar la sal
adherida. Se moldean y se perfilan.
3. Asentamiento: Las piezas
se trasladan a unas cámaras donde se produce un reparto
homogéneo y natural de la sal en los tejidos, dando
comienzo así, un lento proceso de perdida
de agua donde las piezas adquieren la consistencia
adecuada. El tiempo medio de
permanencia es de 35 a 60 días, a una temperatura entre
3º y 6º C y con una humedad relativa
del 80-90%.
4.Secado y Maduración: Las
piezas pasan a secaderos naturales con un riguroso
control de
ventilación y temperatura que puede durar entre 6 y 9
meses con temperaturas entre los 15º y
30ºC. Este periodo de reposo favorece la fusión natural
de parte de las grasas de su protección
adiposa, consiguiendo una distribución uniforme de las
grasas en el tejido muscular. En estos
meses empieza a adquirir su sabor y su aroma
característico y único.
5. Envejecimiento en bodega:
Después de una clasificación previa según su peso,
calidad y
conformación, los jamones y paletas pasan a la bodega
donde concluye la última fase de
curación, madurando lentamente. Permanecerán entre 6 y
18 meses según la clasificación
anterior. En esta fase la temperatura oscila entre los
15º y 20º C y con humedades relativas en
torno al 60-80%.
JAMON IBERICO, POR ORDEN MÉDICA
El ibérico de bellota, además de ser una delicatesen,
protege el corazón y reduce el colesterol.
Aquí tiene 5 razones que avalan la buena salud de este
producto único.
Protector cardiovascular:
Gracias a la bellota, su grasa es rica en ácidos grasos
monoinsaturados y en ácido oleico que protege frente a
las enfermedades cardiovasculares
Sustituto de la carne: 100
gramos de jamón contienen 43 gr de proteínas, por lo que
puede
sustituir a ciertas carnes rojas.
Bajo en calorías: Posee
unas 300 Kcal /100 gr, por lo que no perjudica en una
dieta
Hipocalórica.
Antioxidante: El jamón
ibérico tiene un alto contenido en vitamina E. Si se
toma con tomate,
(Jamón con pan y tomate) dobla los efectos beneficiosos
como antioxidante
Rico en vitaminas y minerales:
Aporta vitaminas B1, B6, B12 y ácido fólico, muy
beneficiosas para el sistema nervioso y el buen
funcionamiento del cerebro. También es rico en
minerales como el cobre, esencial para los huesos y
cartílagos, hierro y fósforo
La dehesa constituye un sistema agroforestal, que
permite una explotación equilibrada y no abusiva de los
recursos naturales, y del que forman parte el hombre,
cerdo ibérico, encinas, alcornoques y demás especies de
fauna y flora que lo componen.
Cerdo de bellota o terminado en montanera:
Es aquel que se destina al sacrificio inmediatamente
después del aprovechamiento de la montanera a base de
bellota y hierbas en dehesas de encinas y alcornoques.
En esta fase repondrán hasta un 60 % de su peso de
entrada.
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El jamón ibérico de bellota es un producto natural y
saludable. La grasa del jamón ibérico de bellota
contiene más del 53% de ácido oleico por lo que es más
parecido al aceite de oliva virgen que a las grasas
animales.Esta grasa produce un efecto beneficioso en el
colesterol en sangre, incrementando la tasa del
colesterol bueno (HDL) y reduciendo la del colesterol
perjudicial (LDL).
El jamón ibérico de bellota tiene un alto contenido en
hierro y proporciona proteínas, vitaminas B1, B6, B12 y
ácido fólico, muy beneficiosas para el sistema nervioso
y el buen funcionamiento del cerebro.Es rico en vitamina
E, poderoso antioxidante y selenio, muy ligado a los
procesos de antienvejecimiento.
E l doctor Jose Enrique Campillo, de la Universidad de
Extremadura, ha realizado una experiencia con una veinte
mujeres mayores,con una media de 66 años, aplicándoles
una dieta diaria de 120 grs. de jamón de bellota, en su
alimentación habitual. Después de las primeras seis
semanas, observando analíticamente los efectos
producidos, no varió el peso de las personas estudiadas
y su tensión arterial se mantuvo.Además, bajaron sus
niveles de colesterol perjudicial.
Cien gramos de jamón ibérico de bellota aportan menos de
250 kilocalorías y contiene 30 gr. de proteínas.
Sustituye a la carne roja y es bueno para la salud.
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